martes, setiembre 27, 2011

CHICOS DE LA CALLE, CHICOS EN LA CALLE

La definición más comúnmente usada proviene de UNICEF y distingue dos grupos:
-Niños en la calle: son aquellos que pasan la mayor parte del tiempo en la calle, pero que tienen algún tipo de soporto familiar y vuelven a su casa por la noche.
-Niños de la calle: pasan el día y la noche en la calle y están funcionalmente sin soporte familiar.
Contexto actual de la infancia pobre
Las estadísticas de las Naciones Unidas dicen que América Latina los niños de la calle sus edades oscilan entre 8 y los 17 años. Las niñas constituyen aproximadamente un 10 y 15%, ya que tienen más posibilidades de elaborar estrategias alternativas(cuidados de hermanos menores, trabajo doméstico,prostitución.)
La pobreza en América Latina produce muerteenfermedades evitables, causadas por las falencias, ausencia de sistemas sanitarios y educativos, el abandono y la falta de hogar.
Es sabido que la pobreza y el desempleo de los adultos es fuente de desesperanza, complicando las relaciones entre padres e hijos y creando situaciones límite en la configuración familiar. Se intenta responsabilizar a los padres sin conciencia, pero si existe esa calidad de padres, por lo general soportan la misma marginación que sus hijos. Dice acerca de esto el padre Cajade: "La realidad de los chicos en riesgo es consecuencias de problemáticas que empiezan en sus familias. Cuando decís que a los chicos de Argentina les faltan sus derechos, estas diciendo que le están faltando los derechos a los padres de los chicos. En la medida que aumenta la franja de exclusión de los padres esto se reproduce sobre la niñez."(Diario Hoy, 25/4/99)
Aún cuando la problemática de los niños de la calle aparece ante la sociedad como un hecho crítico en aumento, su cuantificación resulta dificultosa. Ello se debe a que los mismos niños en general deambulan de un lado al otro de la ciudad y al hecho de que gran cantidad de niños van al centro de las ciudades en calidad de trabajadores, solos o con sus progenitores, distorsionando la evaluación de su situación.
" La idea de mafias del sexo o de la droga, que manejan algunos grupos de chicos, niega la situación estructural que los arroja a los lugares vacíos de la ciudad. Quedan a merced de la calle y sus dueños, desde la policía hasta de los aprovechadores de su infancia y su soledad" (Reprtto, Carlos. Medico psiquiatra y Prof. de la UBA, Clarín 2/8/98)
A partir de datos obtenidos por UNICEF, tomados de informantes clave, en el año 1991, se puede estimar en todo el país que habría alrededor 24.000 niños que trabajan en las calles y 6.000 niños que viven en la calle, es decir sin vínculos familiares o con vínculos débiles. La gran mayoría (80%) son varones y su distribución etárea es la siguiente: 15% son menores de 8 años de edad, 50% tienen entre 8 a 14 años y 35% entre 15 y 18.
Un elevado número de estos niños y adolescentes ya ha pasado por algún nivel de judicialización, presentando algunos un ciclo policía-juzgado-instituto-calle, proceso que los va deteriorando aún más.
En la opinión del Director de Minoridad del Arzobispado, Jorge Herrera Gallo, el chico de la calle es alguien que más que vivir sobrevive. "En la calle el chico aprende a sobrevivir cada día que pasa, por lo cual tendrá que aprender el lenguaje, las conductas y las reglas de las "ranchadas" que son los lugares donde se juntan los chicos."(Clarín, 2/8/98)
Según estimaciones realizadas por INDEC/CELADE, la tasa de actividad de los niños entre 10 y 14 años pasó de 8% en 1960 a 6,6% en 1980. En este último año, las tasas de los varones (8,3%) y del área rural (11,8%) fueron las más altas.
En cuanto a la situación de las niñas, su inserción laboral tiende a ser subestimada ya que las que están a cargo de las tareas domésticas, no son consideradas como trabajadoras ni están remuneradas, lo que dificulta su relevamiento.
Una investigación realizada en 1987, utilizó un cuestionario con preguntas adicionales a las habituales con el objetivo de mejorar la captación de la extensión del trabajo infantil (6 a 14 años). Al mismo tiempo, permitió conocer algunas relaciones del trabajo infantil. Aquí también se confirmó que la tasa de actividad de los pobres (3,6%) es superior a la de los no-pobres (1,5%). Asimismo, la actividad laboral aumenta con la edad y la pobreza: mientras 6,8% de los niños pobres de 11-14 años trabajan, ese porcentaje desciende a 1,2% entre los niños pobres de 6 a 10 años. Por otro lado, los resultados indicaron que los niños trabajadores pobres realizan sus actividades laborales fundamentalmente como cuenta propia o empleado doméstico, y a medida que disminuye el nivel de pobreza, predominan las actividades de "ayuda familiar" o asalariadas. O sea, los niños de familias más pobres realizan los trabajos más marginales.
El lugar marginal y la poca solución que les da la sociedad les permite(o les obliga) a elaborar estrategias de urgencia que les proporcionan algún recurso económico(limpieza de parabrisas, venta de estampitas, robo) A las cuales el imaginario social1 llama trabajo infantil, pero que en realidad no pueden llamarse trabajo, ya que son solo actividades destinadas a la supervivencia.
Hoy podemos pensar a estos niños de la calle como un excluido más del mercado.
La consistencia imaginaria de la infancia(niñez como inocencia, fragilidad y docilidad) concebida en el mundo burgués persiste hoy, y por lo tanto hay un desacople entre este discurso y lo que ocurre en la realidad, ya que ha habido un cambio histórico, ya sea desde los modelos de acumulación, como en el mundo del trabajo, la heterogeneidad de la pobreza, la vida cotidiana, etc.
La autora Cristina Corea plantea, que los niños pobres, la marginalidad en que están subsumidos, los chicos de la calle, y las situaciones violentas que ellos mismos protagonizan son un síntoma del agotamiento de las instituciones que forjaron la infancia, la escuelala familia, el juzgado de menores, las instituciones de asistencia a la familia, por lo cual estas ya no producen su objeto: la infancia.
Los chicos en y de la calle son un síntoma social principalmente de la falta de trabajo que ha pasado a ser en la sociedad actual un bien escaso y precario.
Históricamente, los chicos que trabajaban cuando el trabajo requería tomar a todos los adultos era mal visto(ya que está condición de trabajador estaba reservada al mundo adulto, el cual tenía acceso al trabajo); hoy, podría pensarse que el trabajo de los niños es un mal menor dentro de todos losproblemas que enfrentan los chicos de la calle.
El trabajo hoy a pesar de todo sigue estructurando la vida cotidiana, ya sea económicamente, simbólicamente y como estructurador de subjetividades.
PROBLEMAS DE LOS CHICOS DE LA CALLE
Salud física: los traumatismos y algunas infecciones(parasitosis), son más las más comunes entre los chicos de la calle. El 80% usa droga regularmente, las más frecuentes usadas son los adhesivos de contacto(tipo poxiran) muchas veces para matar el hambre, iniciándolos así en la droga, siguiendo en frecuencia la cocaina y la marihuana. La actividad sexual comienza a edades tempranas, los embarazos en adolescentes son muy frecuentes.
Salud Mental: Los niños realizan actividades intermitentes. Lavar o cuidar autos, venta ambulante, pedir limosna, robar o caen la prostitución. Algunos forman bandas que presentan una estructura de tipo jerárquico, pero la mayoría forman grupos menos estables y con roles menos definidos, y consecuentemente más adaptables a los problemas de la calle.
Muchos son correos para pequeñas dosis de drogas, que son pagadas con un sándwich y la cuota de pegamento o marihuana.
En América Latina, el periodismo, policía, justicianegocios y la sociedad en general, consideran a los niños de la calle como un grupo irredimibles de delincuentes, que representan una amenaza moral para la sociedad civilizada(por ejemplo en Brasil la conformación de escuadrones de la muerte para el exterminio de estos niños. El Movimiento Nacional de niños de la calle en Brasil encontró 457 asesinatos de niños entre marzo y agosto de 1989.)
El gobierno toma como única solución a este problema el encarcelar a los niños de la calle.
Tanto el gobierno como el periodismo y la sociedad entera debería tomar conciencia del valor de estos niños y la contribución que cada uno pueda hacer para resolver la situación.
Frecuentemente los niños callejeros viven momentos en los que desean dejar la vida en la calle. Sin embargo, el arraigo que tienen a la vida en la calle es muy fuerte y les ha generado un deterioro físico y emocional que no les permite proyectarse a futuro y tomar la decisión de modificar su vida. Si llegan a tomar esta decisión en un momento de crisis, es muy poco probable que logren mantenerse fuera de la calle por más que unas cuantas semanas o meses. Esto se manifiesta claramente en la itinerancia de los niños callejeros a través de diversas instituciones sin lograr establecerse en ninguna de ellas.
 Algunos funcionarios públicos piensan en una propuesta que ahora parece tener eco entre ciertos legisladores: llevarse por la fuerza a los niños que viven en la calle a los centros de atención en los que deben de permanecer de manera obligatoria.
Esta visión parte del supuesto de que los niños, por su deterioro y grado de adicción no pueden tomar decisiones y es necesario "pensar por ellos". Dentro de esta lógica, la única manera de iniciar un proceso educativo con estos niños es obligándolos a desintoxicarse y alejarse de su ambientecallejero. Las estrategias más comunes para tratar con niños pobres y de la calle son:
  • Concebir al niño como un enfermo e incapaz, por lo que desconocen toda capacidad de reflexión y acción de éste y enfatizan únicamente su "anomalía". Lo grave es que no se determinan los criterios de evaluación y procedimiento para determinar tal incapacidad.
  • No hacer distinciones entre los niños y los problemas específicos que presentan, asumiendo que todos requieren del mismo tipo de intervención. Esto lleva a criterios poco claros que permitan definir cual tipo de alternativa puede ser la más adecuada para determinados niños y bajo que circunstancias (casa hogar, albergue, psiquiátrico, familia sustituta, su propia familia, etc.)
  • Tender a "criminalizar" o "penalizar" la vida en la calle.
  • Situar al niño como materia "dañada" y al adulto redentor como poseedor de la salud y bienestar. Esta situación genera graves estragos en elautoestima del niño, dejándolo en una situación de dependencia.
  • Normalmente el niño aprende rápidamente a "decir lo que el adulto quiere escuchar" para obtener la posibilidad de escapar.
  • Colocan el problema "dentro del niño" sin tomar en cuenta los diversos factores externos que influyen.
  • Construyen un "mundo falso" para el niño dentro de la institución, sin brindarle la oportunidad de relacionarse con su entorno.
  • Al ubicar el problema únicamente como interno presupone dos posibilidades: el niño deja la institución y se encuentra inhabilitado para desarrollarse adecuadamente o bien, el niño requiere de una institucionalización indefinida.
  • Califican de nocivo la totalidad del ambiente del niño: familia, comunidad, etc. por lo que busca alejarlo y desvincularlo de él. En otros casos no existen elementos que permitan supervisar y garantizar la construcción de una vida fuera de la institución y el vínculo con su familia.
Al centrar la definición de los chicos callejeros a sus dimensiones básicamente individuales olvida entre otras cosas:
  • La historia personal de niño (lo que incluye además su tránsito por las instituciones).
  • Sus redes subjetivas (contactos interpersonales con su contexto)
  • El acceso a las substancias: uso, abuso y utilidad. Los abusos físicos, sexuales y emocionales sufridos y cometidos.
  • Características de relación con su grupo (roles, funcionesvalores, códigos, etc.) Fuerte sentido de pertenencia con un grupo callejero.
  • Que a una misma zona siguen llegando nuevos niños que se integran a este sistema callejero
Para caracterizar el tipo de población al que se dirigen los diferentes programas públicos o privados (y aún en las comunidades terapéuticas), se exige undiagnóstico previo que tome en cuenta de manera profunda y detallada todas las particularidades necesarias que nos permitan precisar y comprender el terreno de intervención y sus modalidades.
 Lo anterior implica reconocer aspectos como el grado de arraigo de los niños con la calle o el tipo de relación que guardan con sus familias de origen, entre otras cosas.
Concluyendo, se podría pensar que así como la caridad no resuelve la injusticia económica y social, tampoco lo hacen las instituciones tutelares, aún con su sofisticado marco legal y tecnocrático, puesto que a través de ellas se sigue negando, ocultando(es decir: es un claro síntoma), aislando las causas que producen el desamparo el maltrato y el abandono, lanzando a los niños a la calle, culpabilizando a los padres y a los niños mismos, de esta situación(siempre se siente más alivio al no admitir que todos tenemos responsabilidad en ello)
A pesar de la crítica a esto, sería utópico pensar que estas formas de instituciones de control deben desaparecer o que el trabajo social(o cualquier otra disciplina) encontrará una solución al problema. Por lo cual estás son las formas, los recursos y las instituciones que tenemos para abordar la problemática de los chicos pobres y de la calle.(esto implicaría cambios estructurales)
Lo que nos compete hoy, es ver como todas estas estructuras nos permitan elaborar intervenciones con los niños, más humanizadas, que no olviden que el niño es sujeto de derechos y sobre todo un ser humano como cualquier otro(aunque más vulnerable por su condición de niño). Saber que el niño de la calle se vio obligado a forjar su subjetividad e identidad en la calle o en la miseria, y lo cual es un proceso muy difícil de revertir. Ya que las tienen muy arraigadas.
  • ALLIDIERE, Noemí: "Algunas observaciones sobre la infancia. Una categoría problemática". En "Cuadernos de Trabajo Social" N°1 UBA
  • AUGLANIER, Piera: "La violencia de la interpretación". Amorrortu. Bs. As.1998.
  • COREA, Cristina y LEWKOWICZ, Ignacio: "¿Se acabo la infancia? Ensayo sobre la destitución de la niñez." Edit.Lumen/Humanitas. Bs.As,(s/a)
  • DONZELOT, Jaques: "La policía de las familias"Caps.2 y 3. Edit. Pretextos. Bs.As.. 1987.
  • Ficha de cátedra: "Algunas puntuaciones sobre la constitución del sujeto y lo histórico social."
  • FERNANDEZ, Ana María."De lo imaginario social a lo Imaginario Grupal." Actualidad Psicológica Nov.1992
  • GRIMA, J.M y LE FUR, A.: "¿Chicos de la calle o trabajo chico? Lumen/Humanitas, Bs.As.1999
  • GUIDO, Liliana y MORIACHETTI, Alberto: "Minoridad y violencia" (S/e, s/a)
  • DIARIOS:
Clarín : Gambini, Hector. Informe Especial: 2/08/1998
Revista del diario Hoy en la Noticia: "Tiempos de hoy: 25/04/1999






Autor:

Clara Weber

No hay comentarios.:

Publicar un comentario